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13 enero 2020

KNEIPP Y SU GAMA PARA EL CUIDADO DE LA PIEL

El frio deja secuelas en nuestra piel y es cuando más tenemos que repararla y, personalmente, es cuando más se me olvida, quizás porque la enseño menos, ¿quién sabe? La cuestión es que este 2020 he decidido poner remedio a este hecho y cuidarme desde dentro y desde fuera y más en esta época del año, en la que descuido más la hidratación y el frío hace algo de estragos en mis labios y en mi piel en general.

Cuando conocí los productos corporales de la marca KNEIPP sabía que no me defraudarían, ya que llevamos años confiando en esta marca en casa.

Lo mejor, y lo que últimamente valoramos todas en una marca cosmética y sus productos es que estén realizados con ingredientes naturales y sin conservantes, ni parabenos y, sobretodo, no estén testados en animales. Características que posee y fomenta la firma en todos sus productos corporales. Además, sus lociones de baño son sin jabón y respetan el equilibrio natural de la piel.

Los bálsamos labiales, por otro lado, dejan un sabor suave y una sensación de hidratación muy agradable. Con decir que mi hermana, que suele tener los labios siempre agrietados, ha descubierto estos labiales 100% naturales y está encantada... Aportan un cuidado y una hidratación natural al estar libres de conservantes, aceites minerales, parafina, aceites de silicona y colorantes. Además, su embalaje ha sido galardonado con el premio alemán para embalajes en la categoría sostenibilidad, y que está producida con papel vegetal, con un 25% de hierba, que genera menos emisiones de CO2 y requiere alrededor de 3.000 litros menos de agua por tonelada que el papel convencional. La parte inferior de la barra de labios está hecha de corcho reciclado, proveniente de los desechos de la producción de corchos para la industria del vino. ¡Ojalá más iniciativas así en el mundo de la cosmética!

Yo me los suelo aplicar por la mañana y, solo despertarme, ya que leí que era mejor que dormir con él, para evitar engrasar la zona de al rededor, y voy repitiendo durante el día cuando siento la necesidad.

Otro dato que debo poner de relevo en esta gama de productos de cuidado de la piel son los olores suaves pero intensos que poseen, cada uno de ellos con una función anímica diferente. Y es que, ¿Sabíais que los aromas pueden cambiar el estado de ánimo? Los olores actúan sobre la parte más primitiva del cerebro humano, el sistema límbico. Aquí es donde en gran parte se elaboran y procesan las emociones. Esto se debe a que los olores, al contrario que las impresiones sensoriales ópticas o acústicas, no se elaboran previamente, sino que se filtran a través del tálamo, y pueden desencadenar emociones de una forma totalmente inconsciente. Por ejemplo, la crema corporal de limón de Kneipp me hace sentir, cuando me la aplico, ese olor a verano, sol, luz, frescor, optimismo... ¡Muy recomendable para empezar el día con buen pie! Por otro lado, el olor a lavanda es relajante y calmante, por lo que lo recomiendan usar antes de dormir o en la ducha nocturna. En definitiva, todos los productos de cuidado corporal de Kneipp que he podido probar tienen los olores más intensos y reales que jamás he sentido en un producto cosmético. ¡Me encantan!